El presidente Gustavo Petro defendió el decreto con el que eliminó la prima especial de servicios de los congresistas, una medida que empezará a regir a partir del 20 de julio de 2026, cuando se posesionen los nuevos miembros del Legislativo. El mandatario se pronunció a través de sus redes sociales, donde respondió a las críticas y a las versiones que califican la decisión como una posible venganza política.
Según Petro, la reducción en los ingresos de los parlamentarios es justa, al considerar que el Congreso ha aprobado reformas tributarias que afectan a los sectores más pobres, mientras hunde iniciativas que buscan gravar a los más ricos. “Por eso creo que es muy justo reducir el salario a los congresistas”, afirmó el jefe de Estado en su cuenta de X, en referencia al Decreto 0030 del 20 de enero de 2026, que elimina este beneficio salarial.

La decisión generó reacciones en el Legislativo. El presidente del Senado, Lidio García, calificó la medida como un “castigo político” y recordó que Petro recibió esa misma prima durante cerca de 20 años cuando fue congresista. “La cobró en silencio”, señaló, al insistir en que la eliminación no responde a una política real de austeridad, sino a una reacción frente a la independencia del Congreso.



