
Luego de que la Corte Constitucional suspendiera el decreto de emergencia económica con el que el Gobierno buscaba crear nuevos impuestos, el presidente Gustavo Petro anunció que se realizará un recorte presupuestal de $16 billones, cifra equivalente a lo que se pretendía recaudar con la reforma tributaria hundida en el Congreso.
A través de un extenso mensaje publicado en X, el mandatario afirmó que ya se han hecho recortes previos por $12 billones y otros $16 billones, sumando en total $44 billones. Petro señaló que estos recursos pudieron destinarse a programas sociales, pero responsabilizó a decisiones pasadas y a instituciones como la Corte y el Banco de la República por el aumento del déficit fiscal.
El jefe de Estado criticó políticas como el subsidio a la gasolina, el endeudamiento con el FMI y la deducibilidad de regalías para empresas petroleras y carboneras. También defendió que el ajuste fiscal no se hará sobre la inversión social ni sobre los gastos en seguridad y defensa.
Petro advirtió que las altas tasas de interés podrían generar vulnerabilidad económica y llamó a actuar políticamente para evitar una tendencia recesionista. Según el presidente, el Gobierno buscará alternativas como aranceles selectivos y deuda más barata para enfrentar el escenario fiscal.


