Durante su intervención pública con motivo del Día de la Independencia, el presidente Gustavo Petro afirmó que Colombia enfrentará una pérdida de soberanía nacional a partir del próximo 7 de agosto y convocó a los sectores que respaldan su proyecto político a organizar una resistencia pacífica para defender las reformas impulsadas durante su administración.
En su discurso, el mandatario comparó el momento político del país con los hechos que precedieron el Grito de Independencia de 1810 y sostuvo que la nación estaría ante la necesidad de un “segundo grito de independencia”. Petro aseguró que el próximo gobierno respondería a intereses extranjeros y afirmó que el país regresaría a una condición similar a la de un “virreinato”.
El jefe de Estado también cuestionó la legitimidad del gobierno que asumirá el poder, al señalar que existieron presuntas injerencias internacionales en el proceso electoral. Además, manifestó su preocupación por un eventual desmonte de las reformas laboral, agraria, educativa y de salud promovidas durante su mandato.
Petro advirtió que, si esas iniciativas son revertidas, propondrá movilizaciones como una huelga general, un paro agrario nacional y protestas estudiantiles, insistiendo en que todas deben desarrollarse de manera pacífica.
Asimismo, planteó la creación de “guardias libertadoras” sin armas para fortalecer la organización comunitaria y pidió a la Fuerza Pública respetar los derechos de la ciudadanía. Finalmente, hizo un llamado a la unidad del movimiento progresista y rechazó cualquier alianza con sectores que calificó como cercanos al fascismo.



