El procurador general, Gregorio Eljach, solicitó al presidente Gustavo Petro y al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, actuar con “sensibilidad, consideración y respeto por el dolor ajeno” frente al caso del niño Kevin Acosta, quien murió el pasado 13 de febrero luego de permanecer cerca de dos meses sin recibir el tratamiento necesario para la hemofilia que padecía.
Al pronunciamiento se sumó el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, quien advirtió sobre la grave crisis del sistema de salud evidenciada en informes del ente de control. Estos reportes muestran un incremento en los pasivos de las EPS, especialmente aquellas que se encuentran intervenidas por el Gobierno. Kevin Acosta estaba afiliado a la Nueva EPS, administrada por la Superintendencia Nacional de Salud desde 2024.
La indignación nacional por la muerte del menor, ocurrida tras una hemorragia mientras esperaba un medicamento vital, se intensificó por recientes declaraciones del presidente y del ministro de Salud. Petro señaló que la prevención también es clave en estos casos, lo que fue interpretado por amplios sectores como una postura poco empática.
Ante la controversia, el procurador reiteró un llamado vehemente a los altos funcionarios del Estado para que sus expresiones reflejen humanidad y respeto, recordando que el dolor de la familia es también el de todos los colombianos.



