Nuestra ciudad se mueve mucho gracias a la labor de los recicladores de oficio, esas personas que día a día recuperan materiales que otros desechan, dándole una mano enorme al medio ambiente. A pesar de su trabajo esencial, lograr que tengan un reconocimiento formal en la economía del aseo y acceso pleno a sus derechos ha sido un proceso que ha tomado tiempo y esfuerzo.

Pero parece que ahora se está dando un paso muy importante. La Alcaldía de Cali, bajo el liderazgo de Alejandro Eder, acaba de convocar lo que llamaron la ‘Primera Mesa Interinstitucional’. ¿El objetivo? Ponerle el acelerador al cumplimiento de una orden judicial (la Sentencia T-291 de 2009) y a la Política Pública (Decreto 0507 de 2017) que busca incluir a los recicladores en condición de pobreza en el sistema formal del aseo. La idea es que esta construcción sea colectiva, o sea, hecha entre todos.

En esta reunión, que lideró la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), se sentaron a dialogar un montón de actores clave. Estuvieron representantes de varias secretarías y departamentos de la Alcaldía (Desarrollo Económico, Deporte, Salud Pública, Planeación, Dagma), entidades como el Sena, Emsirva, delegados del Ministerio de Trabajo, ¡y lo más importante!, las Organizaciones de Recicladores de Oficio (OROs).

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Camilo Murcia, el director técnico de la Uaesp, fue muy claro al abrir el encuentro: la participación de las OROs no es solo algo bueno, es una obligación dentro de este proceso. Subrayó lo vital que es el censo que se está haciendo para saber cuántos son, entender su situación real y poder planificar los recursos necesarios para que la política de inclusión funcione de verdad.

Durante la mesa, las entidades que hacen parte de este proceso mostraron qué han avanzado hasta ahora. La Uaesp, que es la entidad que lleva la batuta en la actualización de la Política, presentó la metodología que van a usar. Contaron que ya identificaron a cerca de 2000 recicladores y unas 18 organizaciones en el censo. La metodología para construir la política se enfoca en escuchar: harán grupos focales, encuestas en puntos estratégicos (como estaciones del MIO o universidades), foros, audiencias… todo para garantizar que la voz de los recicladores sea la base de la nueva política.

Para los mismos recicladores, este espacio es fundamental. Mendinelson Gómez, representante de la Asociación de Recicladores de Siloé, comentó que están aprendiendo mucho de la política actual, con sus «vacíos y beneficios», y que es muy importante que la Uaesp se siente a revisarla «junto al reciclador». Luz Aida Huila, de la Asociación Amure, encontró esta primera articulación «muy interesante» y ve la oportunidad de crear «una verdadera Política Pública que nos favorezca», que entienda y atienda las necesidades específicas de su sector.

La expectativa es que este proceso siga adelante con todos participando activamente. Cali está reafirmando su compromiso con la dignidad, el reconocimiento y los derechos de los recicladores de oficio, buscando que su inclusión formal en el servicio público de aseo sea una realidad justa y efectiva.