La situación en la Universidad de Antioquia (UdeA) escaló tras un cruce de declaraciones entre el presidente Gustavo Petro y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. El jefe de Estado anunció la convocatoria de una reunión para abordar la crisis financiera y administrativa que enfrenta la institución, luego de compartir un ránking que ubica a la UdeA como la segunda universidad pública de mayor calidad en Colombia. Petro insistió en la necesidad de un “plan de salvamento” y en la expansión de la universidad hacia las comunas y provincias del departamento, asegurando que ha existido un abandono por parte de los gobiernos regionales.
La respuesta del gobernador no se hizo esperar. Rendón cuestionó la permanencia de Wilmar Mejía, recientemente suspendido como director de Inteligencia Estratégica de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), en el Consejo Superior de la UdeA. Mejía ha sido mencionado en una investigación periodística por presuntos vínculos entre instituciones del Gobierno y las disidencias de alias Calarcá.
Rendón sostuvo que el primer paso para enfrentar la situación es retirar a “agentes de inteligencia al servicio de la DNI” de la UdeA y de cualquier universidad pública. Aseguró que preocupa que Mejía siga ocupando un asiento en el máximo órgano directivo y recordó que, en otros tiempos, la presencia de funcionarios de inteligencia en espacios universitarios habría generado protestas, bloqueos y alteraciones del orden en defensa de la autonomía universitaria.



