La Gobernación del Valle del Cauca avanza en un proceso de cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el objetivo de fortalecer las acciones de recuperación tras el sismo del 10 de agosto. Durante una reunión, la gobernadora Dilian Francisca Toro expuso el panorama regional y las principales necesidades de las comunidades afectadas.

La mandataria señaló que cerca de 90.000 viviendas presentan daños: 20.000 en Cali y 70.000 en otros municipios. Además, unas 13.000 estructuras colapsaron y alrededor de 10.000 están en evaluación para determinar si requieren reforzamiento o demolición. Como parte de la respuesta, el departamento proyecta la construcción de 2.500 viviendas nuevas y 10.000 mejoramientos, mediante un modelo de autoconstrucción asistida y con apoyo de bancos de materiales establecidos en los municipios.
La emergencia también afectó al sector educativo. De las 1.130 sedes existentes, 220 resultaron destruidas, mientras que en cerca de 300 no se reportaron daños. Para garantizar la atención de los estudiantes se habilitaron espacios educativos temporales. El PNUD planteó alternativas de cooperación para vivienda, infraestructura educativa y atención a la primera infancia. Entre ellas figura un piloto en Roldanillo para menores de cinco años y estrategias de recuperación con enfoque comunitario. Las partes acordaron identificar proyectos prioritarios que permitan gestionar recursos de cooperación y complementar las acciones que ya adelanta el departamento.



