El dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa fue detenido nuevamente apenas 12 horas después de haber sido excarcelado, un hecho que generó reacciones de rechazo y preocupación en sectores políticos y defensores de derechos humanos. La denuncia inicial fue realizada por su hijo, Ramón Guanipa, quien aseguró la noche del domingo que su padre fue “secuestrado” por un grupo de personas armadas no identificadas.
Según el mensaje publicado en la cuenta oficial de X del opositor, cerca de diez hombres habrían participado en el operativo. En la publicación, la familia exigió una “fe de vida inmediata” y la liberación de Guanipa, sin que en ese momento se conociera su paradero.
Horas después, la Fiscalía de Venezuela confirmó la nueva aprehensión mediante un comunicado oficial. En el texto se señala que fue solicitada ante un tribunal la revocatoria de la medida cautelar, al considerar que Guanipa incumplió las condiciones impuestas para su liberación, aunque no se precisó el lugar de reclusión.
Posteriormente, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, indicó que la detención obedeció a la violación de dichas condiciones. “Algunos políticos creyeron que pueden hacer lo que les da la gana y embochinchar el país”, afirmó el funcionario.



