Durante una visita a Cali, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, cuestionó abiertamente la designación de Daniel Quintero como superintendente de Salud, advirtiendo que esta decisión podría representar un alto costo político para el Ejecutivo.
Carrillo calificó al exmandatario local como “oportunista” y aseguró que su llegada al cargo no fortalece el proyecto político del Gobierno, sino que, por el contrario, podría significar un retroceso y ofrecer argumentos a los sectores de oposición.
El funcionario también expresó su preocupación por los procesos judiciales que enfrenta Quintero, señalando que, aunque tiene derecho a defenderse, su nombramiento no contribuye a la estabilidad ni a la credibilidad institucional. En ese sentido, sostuvo que el movimiento político no debería asumir el desgaste derivado de estas situaciones.
Asimismo, criticó la falta de pronunciamientos por parte de otros líderes afines al Gobierno, indicando que el silencio frente a decisiones controvertidas no representa lealtad. Según Carrillo, el verdadero compromiso político implica señalar errores de manera oportuna.



