Aunque parezca una tarea algo difícil, si existen maneras de inducir a nuestros niños a tener desde temprana edad una alimentación sana, saludable y nutritiva,si desde el inicio se le va acostumbrando a comer adecuadamente, todos los alimentos indispensables.

El enfoque va dirigido primero hacia los padres o representantes de los niños, quienes son los primeros que sin darse cuenta, le crean una mala formación a los niños, tal vez por desconocimiento, por pensar que de esta manera le demuestran amor a sus hijos.

El error puede partir de un aprendizaje que se originó ,por la desinformación de los padres, por seguir tal vez un ejemplo de su infancia , o porque de alguna manera se sienten culpables de algo y desean suplir una falta con comida o Dulces. (Así se crean hábitos que llevamos a la edad adulta).

Al niño se le premia constantemente con comida o golosinas y en ese momento se le está inculcando una enseñanza errada de cómo debe ser una buena alimentación.

Si acostumbramos a los niños a comer vegetales, hortalizas, legumbres, proteínas, vitaminas , lo verán como algo normal y no mostrarán repudio cuando se les presente el plato.

Existen maneras de presentar una comida para que cause visualmente buena aceptación, los niños son muy prácticos a la hora de comer, les agrada comida fácil de digerirse, sabrosa y apetecible al la vista y al gusto.

Existe un portal que se comunica con la atención de los niños y es la IMAGINACIÓN, si logramos disfrazar verduras y esconderlas dentro de otras preparaciones, podríamos tener un éxito asegurado.

La misión no es fácil y requiere de un empeño importante y significativo, pues se trata de educar, enseñar a comer adecuadamente.

No podemos premiar con dulces repletos de azúcares y harinas, porque a gran escala traerán graves problemas, tales como, obesidad, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, etc…

Podemos utilizar otro tipo de harinas menos dañinas, endulzar con edulcorantes artificiales y en último caso, restringir la ingesta de dulce al mínimo. Todo puede hacerse si existe la voluntad y el deseo de educar correctamente a nuestros niños y jóvenes.

Así es que señora madre, cuando vaya a preparar la comida para el colegio a su hijo, asegúrese de colocar fruta, algo de proteína y de vez en cuando alterne con algún dulce de agrado, pues no olvidemos que son niños y tampoco podemos cohibirle todo y de manera inflexible.

Es hacer de la alimentación, una dieta normal y común, una forma de vida más sana y saludable, no se olvide de los acuerdos ,podrían ser buenos aliados entre usted y su hijo.

Recuerde que la educación es integral y gran parte es responsabilidad de cada familia, de los padres, de cada hogar, pues allí es donde nace la formación de cada niño, con valores, principios y hábitos alimenticios, de higiene y de salud.