Con sus propias manos y acompañado por la comunidad, Miguel Ángel Alzate trabaja en la reconstrucción de su vivienda en Roldanillo, una casa familiar que resultó gravemente afectada por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Este hombre de 38 años recuerda que durante el sismo tenía en brazos a su bebé de seis meses. Al salir rápidamente de la vivienda, observó cómo las tejas y otros elementos de la estructura comenzaban a caer. Desde entonces, su prioridad ha sido recuperar el hogar de su familia.
Miguel Ángel, quien trabaja en el sector de la construcción, cuenta ahora con materiales entregados por la Gobernación del Valle del Cauca, además de un kit de implementos para el hogar y ayudas humanitarias que le permiten avanzar en este proceso.
El apoyo incluye utensilios de cocina, freidora, cafetera, colchonetas, sábanas y otros elementos esenciales para recuperar parte de los enseres perdidos.
“Estamos bregando parar la casita”, expresó Miguel Ángel, quien agradeció la solidaridad recibida. A pesar de las dificultades, mantiene la esperanza de que Roldanillo vuelva a recuperar su atractivo y su historia. Para él, el municipio es un “Pueblo Mágico” que merece levantarse nuevamente y salir adelante junto con sus habitantes.



