Integrada en su mayoría por personas invidentes, desde 2005 la Orquesta Antorcha se ha ganado el respeto y la admiración de artistas de todo el mundo, quienes destacan el brillo que emiten sus músicos en escena. Ese mismo que iluminó el Salsódromo fruto del esfuerzo constante, carisma y mucho corazón.

Gabriel Preciado, director de la agrupación caleña, explicó que su objetivo principal es generar otras construcciones de imaginarios sociales respecto a la discapacidad: “Para realizar este espectáculo tuvimos varios meses de ensayo porque para nosotros era un sueño estar en el Salsódromo”.

Reafirmando la importancia de los procesos de inclusión, Preciado también destacó que, “una persona que conocía nuestro trabajo como orquesta quiso que hiciéramos el ensamble con unas bailadoras con movilidad reducida y otro con discapacidad visual, así que lo intentamos y la verdad nos vamos felices porque es la primera vez que nos invitan aquí”.

Asimismo, Asay Bolaños, vocalista, afirma que la diversidad es una bocanada de aire fresco para esta Feria: “La vena artística la tenemos todos los caleños sin importar ningún inconveniente, aunque padezcamos una discapacidad. La discapacidad es pensar que no se tiene la capacidad de hacer algo y en nosotros no se ve”.

“Poner a las personas con discapacidad bailando en la feria y el Salsódromo ha sido un ejercicio muy importante donde reivindicamos nuestros derechos como personas, puesto que también tenemos potenciales y capacidades”, aseguró Johanna Lara, Subsecretaria de Poblaciones y Etnias de la Secretaría de Bienestar Social.

Mónica Labrada, habitante del barrio Puertas del Sol de 43 años, dejó ver su emoción cuando se presentó moviendo sus hombros y dando vueltas sobre su silla de ruedas en el Coliseo El Pueblo, frente a las cámaras de Telepacífico. Ella, que nunca había bailado ante un público, agradeció la realización del evento.

“Lo más importante es que no somos personas diferentes, todos somos especiales y el que nos tengan en cuenta es saber que hay una inclusión y los limitantes no existen”, enfatizó Mónica.

Con esta emotiva participación, los artistas dejaron en claro que las barreras son mentales, todo se logra con esfuerzo y sin importar las condiciones, el sabor lo llevan todos los caleños en la sangre.

Fuente: @AlcaldiadeCali