Por fin comienzan las clases presenciales; volverán los estudiantes a las aulas, con muchas restricciones, pero, volverán a ver a sus compañeros, a tener un profesor al frente; volverán los buses escolares y los trancones se incrementarán.

La educación virtual sirvió para que los padres compartieran más con sus hijos y aprendieran una cantidad de cosas que no sabían sobre tecnología y especialmente sobre sus hijos; además, para valorar lo duro que es la labor de los maestros y lo que ayudan todos los días que soportan no solo a sus hijos sino a los de varias familias.

Los estudiantes estarán felices de quitarse se encima la marcación a presión de sus padres, quienes no quitan los ojos de los computadores y los celulares, para observar si están estudiando, jugando o chateando por ahí con los amigos. Los alumnos han añorado a sus maestros porque joden menos que una madre o padre intenso.

Los educadores, en general, también están contentos de poder salir a enseñar presencialmente; eso de estar frente a una cámara enseñando es agotador; además de cocinar, limpiar la casa y soportar 24 horas a sus compañeras(os) y a sus propios hijos; definitivamente prefieren el aula a estar confinados en sus casas.

No todo es agradable, eso de tener que volver a vestirse, quitarse las pantalonetas, las camisetas y las chanclas, para asistir a las Universidades y Colegios sin duda, será un dolor de cabeza pues, los kilos de más, por estar tragando a todas horas, los engordó y nos les entran ni los pañuelos. Afortunadamente es febrero y hay rebajas de ropa en todas partes.

Es muy importante el inicio de clases presenciales, comienza la nueva vida post pandemia, no será nunca igual a la anterior «normalidad». La virtualidad acabó con muchas empresas y las que sobrevivieron descubrieron el trabajo en casa; cerraron oficinas y volvieron virtuales los empleados.

Las carreras universitarias y la enseñanza media deben adecuarse a esas nuevas realidades; si siguen pensando que todo seguirá igual a antes de la pandemia, la educación quedará más rezagada de lo que está hoy. Ese el gran reto para superar la crisis general post pandemia, tanto económica como social.

Ñapa: Eficacia en las vacunas y una gran transformación de la educación son la única salida de este maremágnum en que nos metió el Covid-19.