La ruidosa y feroz pelea de gallos de Uribe y Petro, definitivamente, muestra lo polarizados que cada vez más estamos; se dijeron de todo; cosas sabidas y otras no tanto. Los dos recurrieron a las exageraciones y en mentiras fácilmente detectables.

Cuando uno se rebaja a pelear con verduleras, termina de verdulero; eso le pasa al expresidente al nivelarse con el exguerrillero.

Lo dicho contra Uribe es la repetición de la repetidera. Lo dicho sobre Petro y su relación con el cartel de Cali, que él niega, proviene de una relación íntima entre los Petro y Alberto Giraldo. Una hermana del periodista está casada con el padre de Petro. Dicen que Giraldo lo entraba por la cocina.

Lástima que de esa riña verbal solo salga más dividido el País y, poniendo al desacreditado Petro de protagonista en primera línea; por tanto, ganador. Debido a la bulla que hace la prensa en estos días de pandemia, logró ser noticia política en esta época.

Cada vez me convenzo más de que el país está mamado de estos pugilatos y buscará caminos más sosegados para salir de esta mayúscula crisis.

Tengo que volver a referirme al iconolastra de Cali, el tal concejal Terry. Ayer olvidé contar que, ese honorable hace 3 meses tumbó un poste de la energía al estrellarse contra él. Este accidente fue causado por la falta de pericia del concejal que nunca ha tenido licencia para conducir. El vehículo, naturalmente, es del municipio. Los seguros no lo cubren por la carencia de licencia del conductor. Este homicida en potencia, Terrycida , no ha sido sancionado por nadie hasta hoy.

Parece que la personería de Cali no existe y la procuraduría está en campaña presidencial. ¿Se necesitarán más prueba que la carencia de licencia y la constancia del accidente en carro oficial, para la sanción disciplinaria y fiscal?

Mientras tanto, Terry que se define como animalista y ejerce como tal, está tratando de tumbar la estatua del Fundador de la ciudad. Debo admirarle su osadía suicida de salir a la calle en estos días de pandemia, sabiendo que él está peleado con el jabón y el peine hace años.

¿Hasta cuándo tendremos que soportar estos bárbaros con poder?

Ñapa: Las multitudes en la calle para comprar sin IVA acabaron de un tajo los 90 días de cuarentena. Que poposeada* tan grande hizo el gobierno promoviendo esta fecha en EN EL MOMENTO CON MAYOR GRADO DE CONTAGIOS. No se necesita ser doctor para pronosticar que en los próximos días estaremos nuevamente encerrados en cuarentena.
* eufemismo colombiano para decir cagada.