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¿Qué va a pasar? Esta pregunta me la hacen muchos lectores.

Divido la respuesta en dos aspectos, en lo jurídico y en lo político; aunque en este caso son concomitantes.

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El proceso judicial será largo, si continúa en la Corte; antes de un año no habrá llamamiento a juicio. Será muy amplio el cúmulo de pruebas; estoy seguro que, en 12 meses, tendrán que ordenar la excarcelación y el proceso continuará con Uribe, vinculado, pero afuera.

Se pedirá reposición y apelación de la detención. Posteriormente, me atrevo a pronosticar que, surtida esa apelación, Uribe renunciará al Senado y su investigación pasará a la fiscalía y ahí vuelve a la libertad. No hay que olvidar que el Fiscal es muy cercano al CD.

Síntesis del tema jurídico: Está comenzando y se ve muy pronta la libertad de Uribe.

Políticamente se acrecentará la polarización. Duque ya se la jugó contra la Corte y le tocaba; el estigma que en su gobierno hayan encanado a Uribe y se lo tiene que quitar. Es la única forma de mantener unido al CD.

El gobierno ya sabe que Uribe renunciará al Senado y, por eso, empezó a desprestigiar a la Corte (que ya está bien caída) y proponer la necesaria reforma a la Justicia, por medio de la Constituyente.

Los partidos de Gobierno se van a empezar a desprender, porque ya Duque atacó de frente el proceso de paz, al poner de ejemplo lo de los senadores de las FARC, igualándolo al tema Uribe. Este argumento que, sin duda, cala en la opinión es y será de aquí en adelante el que usarán todos los detenidos: «Detener a un pobre ladrón de celulares mientras los de las FARC están libres».

Internacionalmente, el gobierno va a empezar a sentir presiones por su abierto enfrentamiento con las Cortes y su destape como enemigo de La Paz que, hasta ahora, había sostenido que respetaba, conforme quedó en la Constitución.

Habrá marchas y caravanas en favor y en contra. En estas semanas, a favor de Uribe y, cuando salga, al renunciar al fuero, en su contra.

Todo esto acompañado al aumento de contagios del Covid19, es el preludio de un País muy convulsionado y el perfecto caldo de cultivo para la elección de un demagogo populista.

La unión nacional con propósitos patrióticos no será en este gobierno.

Ñapa: Que Uribe y su familia hayan salido positivos al Covid19 es lamentable; ojalá, éste sea un falso positivo, como dicen cínicamente los memes.

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