En Noviembre 20 del 2018 escribí, con motivo de su cumpleaños, el siguiente susurro sobre mi amigo Gabriel Ochoa Uribe, quien falleció hoy lamentablemente.

«Con motivo del cumpleaños del médico Gabriel Ochoa Uribe, quiero hacerle mi pequeño pero cariñoso homenaje.

Más que como futbolista profesional, como arquero sobresaliente, como el entrenador de futbolistas de mayor éxito en Colombia, como médico con «ojo clínico», se lo hago al excelente ser humano.

Conocí al Doctor Ochoa cuando fui miembro de la junta directiva del América y eso me dio la fortuna de llegar a ser su amigo.

Un hombre adusto, estricto, puntual, de disciplina Espartana, de señoriales modales y de una vocación docente incomparable.

«El éxito está en los detalles”; “no hay que dejar nada al azar”; “hay que estudiar al rival milimétricamente”; “la repetición hace al maestro»; son frases para entender su personalidad de campeón.

Ver un partido de fútbol a su lado, oirlo analizar la táctica y sus acertados pronósticos, son un verdadero deleite.

Es un hombre de profundos sentimientos religiosos, caritativo y paternal, en su trato con sus contertulios.

Detrás de su seriedad se esconde un divertido gocetas que, saca con sus amigos a los cuales les pide disculpas después de alguna venial palabra, que puede considerar impropia.

Nunca se le escucha una palabra soez; siempre usa un tono pedagógico.

A sus «atletas» (nunca les dijo futbolistas), les enseñaba a saludar, a coger los cubiertos, los modales en la mesa, cómo vestirse…. «Si no se es buen ciudadano, no se puede ser buen jugador de fútbol”.

Excelente miembro de familia, amigo leal y caballero sin par.

¡¡Salud y muchos años más de vida para este singular y ejemplar compatriota!!»

Para Cecilia, Beto, demás hijos y nietos, nuestra solidaridad en estos tristes momentos. Se nos va el Gran Señor del fútbol.