Mi amigo Humberto Botero, literato, comunicador, economista e historiador, con frecuencia escribe anécdotas de su pueblo natal Sevilla, Valle del Cauca.

Cuando fui gobernador, hace casi 35 años, designé a Sevilla como la Capital Cultural del Departamento. Su proliferación de publicaciones de toda índole, el festival de música y la innumerable cantidad de hombres de letras, inclusive de cine, la hacía merecedora de ese título.

Desde antes ostentaba el título de capital cafetera de Colombia.

Su historia política es de las más ricas del país. Fuerte liberal , colindante con la muy conservadora Caicedonia.

Al dejar de ser paso de la carretera panamericana, Sevilla quedó aislada del insoportable tránsito, y aumentó su producción cultural. El ingenio popular de los Sevillanos, es maravilloso.

Una memorable anécdota política se los demostrará.

Llegué en una visita oficial y fui informado que había una rebelión de concejales contra la alcaldesa y pidieron interviniera para apaciguar los ánimos.

La mayoría de concejales se reunió conmigo, menos los denominados «policarpos», quienes fueron excluidos por sus compañeros.

Al indagar por la razón de su remoquete de » policarpos» , me fue contada la siguiente historia.

Resulta que esos dos honorables concejales, se habían quedado en el recinto del concejo una noche , después de terminada la sesión. Una hora después, el presidente de la corporación, se devolvió a buscar unos documentos que había dejado y al prender la luz se encontró con el siguiente, patriótico cuadro:

Los concejales que estaban teniendo una lujuriosa relación carnal y al verse sorprendidos, se envolvieron el las banderas para cubrir su desnudez. De ahí su nombre » policarpos» , derivado de la historia de la gran heroína Policarpa salavarrieta, quien murió envuelta el la bandera Colombiana.

A ella la mataron a tiro y los » policarpos» a palo limpio, sentenció la alcaldesa.

¡¡ que viva el humor popular de los Colombianos!!

Ñapa: vergonzosa terna de uno, pasó Duque al Senado para la Defensoría del Pueblo. Ya le renunció una candidata. Infantiles errores que no se pueden cometer en estos momentos.