La alimentación holística no cree en las dietas que tienen una duración determinada. Más bien se basa en alimentarse de una forma completamente natural y equilibrada que además te ayudará a perder peso de forma saludable.

Escuchar a nuestro cuerpo y aprender de él para saber lo que nos sienta bien y nos hace sentir mejor o lo que por el contrario nos genera malestar pudiendo crear enfermedades o problemas crónicos, es fundamental.

De esta forma aprendemos a controlar los malos hábitos, los antojos e ingestas compulsivas evitando los desequilibrios que esto pueda ocasionar, siendo el sobrepeso unos de los mayores problemas y este a su vez creando otros problemas tanto físicos como emocionales y psicológicos.

La alimentación holística interpreta al ser humano como un todo, cuerpo-mente van unidos y lo que afecta a uno repercute en el otro.

Cada persona es única y lo que para unos es beneficioso para otros puede ser nefasto, por eso no hay una dieta establecida como tal. Sigue unos patrones que se deben ajustar a la respuesta de cada ser.

La alimentación holística nos hace ver los alimentos de forma natural, como si fueran una medicina natural que nos ayuda a que todo fluya.

Es vital entender que el cuerpo necesita un equilibrio de macronutrientes y micronutrientes para alcanzar niveles máximos de energía, y mantener una buena salud emocional y física.