Según estudio australiano, El Instituto Lowy de Sídney analizó casi cien países de acuerdo con seis criterios, como casos confirmados, fallecidos y capacidad de detección, entre otros. Según ese centro de investigación, la gestión de Brasil es la peor del mundo, mientras que la de Nueva Zelanda es la mejor.

“Colectivamente, estos indicadores indican lo bien o lo mal que los países han gestionado la pandemia”, indica esa institución independiente. Además de Nueva Zelanda, que prácticamente ha erradicado el coronavirus con cierres de frontera “tempranos y drásticos”, confinamientos y pruebas de diagnóstico, Vietnam, Taiwán, Tailandia, Chipre, Ruanda, Islandia, Australia, Letonia y Sri Lanka, están entre los 10 países que mejor han respondido a la crisis.

En cambio, en los últimos lugares de la lista solo Brasil y México salen peor calificados que Colombia, a la que le siguen Irán y Estados Unidos, que es el país más golpeado por la pandemia en cuanto a contagios y víctimas.

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China, donde emergió el virus a finales de 2019, no está incluido en la lista por falta, según los autores, de datos públicos disponibles sobre los diagnósticos.

¿Qué sistema político ha funcionado mejor para enfrentar la pandemia?

Sin embargo, el estudio se enfoca bastante en los sitemas políticos y sus respuestas a la crisis sanitaria. En el caso chino, comentan que Pekín ha tratado agresivamente de manipular la percepción pública sobre su manejo del brote y demostrar que su sistema autoritario es preferible a la democracia, pese al fracaso de muchas de sus medidas.

El Instituto Lowy asegura que no hay un claro ganador cuando se trata de saber qué sistema gestionó mejor la pandemia y, más bien, concluye que la actuación de la totalidad de los países analizados ha sido bastante mediocre.

“Algunos países han gestionado la pandemia mejor que otros, pero la mayoría de los países se han destacado solo por un desempeño insatisfactorio”, sostiene el estudio. Eso sí, uno de sus hallazgos es que países pequeños, con poblaciones por debajo de los 10 millones de personas, han mostrado algunas ventajas. “En general, los países con menos población, sociedades más cohesionadas e instituciones capacitadas tienen una ventaja comparativa a la hora de manejar crisis globales como la pandemia”, concluye.