El alcalde de Santiago de Cali, Jorge Iván Ospina Gómez citó a su gabinete a Consejo extraordinario de Seguridad para determinar las medidas que requiere la ciudad ante la gravedad que se afronta al no tener suficiente disponibilidad de unidades de cuidados intensivos, no contar con medicamentos esenciales como sedantes y relajantes y ante el mal comportamiento de algunos caleños que han incrementado los contagios, pese a estar el territorio en alerta roja.

“Tenemos una ocupación de 91 % y debemos actuar ante la falta de cupos para atención de emergencias en la red de servicios de salud, se nos está estrechando mucho la capacidad de respuesta para intoxicados, quemados y otras urgencias que son prevenibles”.

Ospina Gómez explicó que, todas las autoridades de Cali se han anticipado para tomar medidas que lastimosamente no han tenido el impacto deseado y por ello se deberá profundizar en el control y la regulación para salvar más vidas. Estipuló que se implementará toque de queda desde el jueves 31 de diciembre a las 9 p.m., hasta el domingo 3 de enero al medio día.

“El toque de queda será de corrido y la ley seca también irá desde el 31 de diciembre a las 9 de la noche hasta el domingo 3 de enero al medio día”, anunció la primera autoridad municipal.

El mandatario local también recordó que, no se podrán tener los tradicionales ritos de otros años, como visitar familiares antes de la media noche, las populares verbenas, paseos de olla, visita a ríos o cerros y ninguna actividad lúdica entre el 1 y 2 de enero. “Además de Pance, se extenderán los controles a los ríos Cañaveralejo, Meléndez y paseos fuera de Cali”.

El nuevo decreto contemplará excepciones de circulación para supermercados, servicios de 24 horas, domicilios, farmacias y proveedores de suministros básicos en general. “Hay un plan especial del servicio MIO para que pueda funcionar con el mismo horario, pero con abastecimiento regulado, se puede salir en determinadas excepciones que se explican en el decreto”.

El secretario de Seguridad y Justicia, Carlos Alberto Rojas Cruz añadió que, se continuará con el pico y cédula durante el toque de queda, que aplicará para que sólo salga una persona por familia para el suministro del hogar.

Sobre el consumo de licor, el alcalde aseguró que no se tendrá flexibilidad y que no se autorizará el consumo a domicilio, respondiendo a los propietarios de bares que entienden su situación pero que no se puede poner en juego la vida de la mayoría “Podremos ayudar con subsidios de arrendamiento y alimentos, pero no podemos asumir ese riesgo” explicó el alcalde.

También en el Consejo de Seguridad se confirmó que el pico y placa en movilidad regresará normal el 4 de enero.

Fuente: @AlcaldiadeCali