El Tour de Francia se mantiene en las fechas estipuladas, y comenzará el 29 del agosto y terminará el 20 de septiembre; el Giro de Italia, que debía correrse en este mayo, se cumplirá del 3 al 25 de octubre, mientras que la Vuelta a España irá del 20 de octubre al 8 de noviembre.

El nuevo calendario se abrirá el próximo primero de agosto con la Strade Bianche, una clásica de un solo día seguida por el Tour de Polonia entre el 5 al 9 de agosto. El calendario en el octavo mes también tendrá la Milán-San Temo (8 de agosto), Critérium del Dauphiné (del 12 al 16) entre otras.

Otras de las pruebas que se salvaron en la temporada son las ya míticas Tirreno-Adriático, la Flèche Wallonne, la Liège-Bastogne-Liège, la Amstel Gold Race, el Tour des Flandres, la París-Roubaix y la Il Lombardia.

La temporada tiene planeada cerrase el 8 de noviembre, cuando culmine la carrera española.