La sacada de Daniel Coronel de la Revista Semana, era crónica de una echada anunciada.

El controversial comunicador olvidó la regla de oro de la administración: «El que pone el oro, pone las condiciones «.

Conocí a Coronel desde que era reportero del Noticiero Nacional, dirigido por Javier Ayala y Gabriel Ortiz; aunque hace muchos años no lo veo, considero nos tenemos mutuo aprecio.

Por eso mi comentario puede tener un sesgo y, aunque no creo que lo vaya a leer, espero no le vaya a molestar.

Sin duda, Coronel es un periodista investigador,  acucioso y frentero; creo que se volvió obsesionado con el tema antiuribista y esto lo hizo repetitivo; amén, de haberlo convertido en enemigo personal de esa cuasi secta fanática.

Considero que, por estar dedicado todo el tiempo a investigar sobre Uribe y sus conexiones, dejó a un lado su gran capacidad de escudriñar en otros temas que ameritan y necesitan un periodismo acucioso e independiente.  Ojalá este cambio lo devuelva por ese camino.

Renunció, en solidaridad, Daniel Samper Ospina a esa Revista que, sin duda, es el periodista humorístico más notable del País.  Él ya tiene su posicionamiento como YouTuber, medio al cual,  me imagino, recurrirá Coronel.

Mi religión hace muchos años no me permite leer Semana; me enteraba de las columnas de estos periodistas por Twitter, lo que no me impide pronosticar que, los pocos suscriptores que todavía tiene ese medio, se bajarán sustancialmente con la salida de estos dos comunicadores.

El periodismo independiente en Colombia, no existe; nunca ha existido; sIempre ha sido manipulado por sus dueños.  Los Danieles ahora lo demuestran y se duelen de eso.  Se olvidan de que, durante estos años, ellos a sabiendas trabajaron y, muchas veces, se usufructuaron de los odios y de los intereses de esos mismos dueños.

Hay un axioma que dice «el que tiene la información tiene el poder», a lo que añadiría:  Los dueños de los medios de información son los dueños del poder.

Como corolario les hago esta reflexión: ¿Puede ser democrática una nación en que los dueños de la comunicación son los dueños del poder financiero y económico?